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¡¡¡ EMPEZAR EL DÍA CON BUEN PIE !!!

¡¡¡ EMPEZAR EL DÍA CON BUEN PIE !!!

Ay, cómo nos gustaría siempre empezar el día con buen pie, ¿verdad?… esta es una frase  que nos decimos nosotros muchas veces y se lo deseamos también a los que nos importan, pero que no siempre conseguimos hacerla realidad.

Y es que si hemos pasado una mala noche, con algún dolor o molestia, o algún problema rondándonos por la cabeza sin dejarnos descansar, es muy difícil levantarse bien, o lo que es lo mismo levantarse “con buen pie” y luego pretender llevar un buen día.

Pero lo que sí es verdad, es que el sólo hecho de levantarnos de una forma u otra, nos va a condicionar el resto del día, casi irremediablemente. Bueno, al menos esa es mi opinión y mi propia experiencia. Cuando paso una mala noche por cualquiera de las cosas enumeradas antes (y las he pasado todas, podéis creerlo) y suena el despertador (que generalmente, es cuando por fin estoy dormida) lo tiraría contra la pared y me daría media vuelta para seguir durmiendo e intentar descansar un poco más. Y como al final no es posible, me levanto de mal humor, corriendo al final, y pensando en la siesta que me voy a echar después de comer para recuperar el sueño perdido, cosa bastante difícil de lograr, por cierto.

Con los años, las experiencias vividas y muchos libros estudiados también a la vez que experimentados, he llegado a las siguientes conclusiones sobre el descanso:

  • Para dormir bien y sobre todo, DESCANSAR, debes cuidar mucho tus hábitos, lo que se conoce como “higiene del sueño”: un poco de ejercicio diario, pero no a última hora de la noche, una cena ligera al menos 2 horas antes de dormir, irte más o menos a la misma hora a la cama todas las noches, levantarte a la misma hora por las mañanas, dejar los problemas fuera de la cama siempre, porque ahí no los podemos solucionar, dormir en una buena posición corporal, tener un buen colchón y una almohada que se adapte a ti y con la que te sientas a gusto, tener la habitación ventilada, no ver la tele en la cama, ni usar el teléfono, la Tablet o el portátil… porque eso no es bueno para nuestro cerebro y nuestro descanso. Ese es el protocolo más o menos. Y un consejo mío: antes de disponerte a dormir, dedicar esos últimos minutos a repasar mentalmente el día que has tenido o programar por encima el día de mañana… todo de manera positiva a poder ser y si quieres llegar un poco más allá: dando las gracias por todo lo que has podido hacer hoy, por todo lo que tienes a tu alrededor, y por todo lo que te regala la vida y que no valoramos como debiéramos. Y ahora a dormir y a descansar.
  • ¿Siesta sí, o Siesta no?. Pues yo es que en esto me considero muy española, y es una de las costumbres mejores que tenemos. Una siesta en condiciones te da energías para seguir con tu día. No siempre se puede, claro, pero cuando tengo tiempo me encanta relajarme en el sillón, cómodamente tumbada y con una buena postura (eso es importante) echarme mi media horita de siesta… y es que ese es el tiempo que debería durar una siesta… lo suficiente para tener un sueño ligero y reparador, pero sin llegar al sueño profundo o a la fase REM donde se producen los sueños, que eso lo dejamos para la noche donde completaremos todas las fases del sueño, llegando cada ciclo completo a durar unos 90 minutos en los que se regeneran nuestras neuronas y recuperamos energía. Pero la siesta sólo es para descansar, para relajarnos, y no debería superar esa media hora. Yo alguna vez que he estado muy cansada o después de no haber dormido por la noche, he tenido la mala idea de dormir una siesta larga, y al final el efecto ha sido el contrario al que buscaba: me he levantado más cansada porque he entrado en sueño profundo y me he despertado de golpe, de mal humor, y con dolor de cabeza… y encima por la noche, me ha vuelto a costar más conciliar el sueño.  ¿Os ha pasado alguna vez? Si no duermes por la noche, mejor evita la siesta, y si no puedes, conténtate con media hora, no más, y te irás por la noche a la cama mucho mejor, créeme. O experiméntalo por ti, que es mucho mejor.
  • Y después de dormir y descansar toda la noche… llega la hora de despertar, de levantarse y empezar un nuevo día: ¡¡¡ Buenos días !!! Nada más despertarnos deberíamos volver a dar las gracias por haber dormido o por haber despertado… no sé, hay tantas cosas por las que dar las gracias a diario (por lo que hiciste ayer, por lo que puedes hacer hoy, por tu trabajo, por tu casa, por tu familia, por ti, por tu mascota, por tus amigos, por tu cuerpo, por tu vida…) Porque recapacita: lo que tienes, podrías no tenerlo, o podrías perderlo en cualquier momento …. Así que vale la pena dar las gracias y sentirte afortunado por ello.

 

Y ahí viene la siguiente cuestión: ¿Cómo nos levantamos?

Pues lo ideal sería despertarse naturalmente, cuando hayamos completado de 3 a 5 fases de sueño completas (Adormecimiento-Sueño ligero-Sueño profundo-Sueño muy profundo-Sueño REM… total unos 90-110  minutos ) o sea, lo que equivaldría para un adulto sano, dormir 7 u 8 horas seguidas. Si nos despertáramos así, estaríamos descansados y nos sentiríamos con energía y alegría para comenzar el día.

Pero generalmente nos despertamos con el despertador, o actualmente ya con el móvil que tenemos ahí al lado (lo que no debe ser muy bueno, según parece) , y cuando suena nos despertamos asustados porque a veces nos pilla en medio de la fase REM por ejm. en mitad de un sueño y saltamos de la cama adormilados y mareados del cambio tan grande que hacemos al pasar del relax profundo a la vigilia acelerada, y eso no puede ser muy bueno que digamos, ¿no crees?. En otros casos le damos al botón de posponer el despertador otros minutitos más para ir despertando lentamente, y en vez de eso nos volvemos a dormir y le damos otra vez, y una última más… y al final, volvemos a tirarnos de la cama y esta vez sí que corremos a todo correr porque vamos a llegar tarde y hay mucho que hacer. ¿Es esta la mejor forma de empezar tu día? …

  • Fíjate en los animales: ellos duermen y despiertan de forma natural sin despertador (a no ser que se asusten por algo, claro) pero si los dejas, y están tranquilos, obsérvalos cómo lo hacen. Mi perrita Candy por ejm. es muy friolera y duerme metida en una manta bien tapadita (se tapa ella sola) y no veas cómo ronca cuando está felizmente dormida…Pues cuando se levanta, lo primero que hace es bostezar mientras estira el cuello y toda su columna vertebral, luego lentamente, se incorpora, y estira sus patas traseras, primero una y luego la otra, y después lentamente se va andando hasta su próximo destino: el cojín del comedor, y a dormir otra vez…  ¡ menuda vida se pega ¡.
  • Nosotros deberíamos despertar naturalmente, pero si no sabemos o no podemos hacerlo, cuando suene el despertador, apágalo, enciende la luz de la mesilla, y dedica los próximos minutos a prepararte mental y físicamente para levantarte con energía y vitalidad:

1/ Desperézate, bosteza, estírate suavemente: estira tu columna, tus brazos, tus piernas, mueve tus pies… deja que la energía fluya a través de ti.

2/ Da las gracias… por lo que quieras, seguro que tienes algo que agradecer al Universo o a tu dios, al destino, o a ti mismo…

3/ Y ahora si quieres, practica este pequeño ejercicio del Dien Cham, un método milenario vietnamita de Reflexología Facial, del que he sacado esta frase que me encanta:

 

“Curar eficazmente es muy sencillo. Basta con relajar el sistema nervioso, reactivar la energía y estimular las defensas inmunitarias: la naturaleza hace el resto

-El gran libro de la Reflexología Facial, de Marie-France Muller-

 

Aquí quiero explicaros un sencillo auto-masaje que realizo a diario y que cualquiera puede aprender, dura 2 minutos y ayuda a eliminar el cansancio de una mala noche, relaja el rostro y mejora la circulación de la sangre y la energía facial. Se utiliza al despertar, pero lo puedes hacer a lo largo del día para recuperar energías nuevamente. Y es tan sencillo como hacer lo siguiente:

  • Tumbada en la cama, frota tus manos para que entren en calor
  • Luego colócalas en tu cara, a ambos lados de la nariz, con los dedos medios en la parte superior de tus ojos, entre las cejas.
  • Desplaza las manos hacia arriba y cuando lleguen al nacimiento del cabello, ambas manos descienden por los laterales de la cara, masajeando también las orejas, para pasar por la barbilla hacia arriba y volver de nuevo a juntarse sobre la nariz. Fácil, ¿verdad?. Pruébalo, es sólo hacer círculos hacia fuera mientras con toda la mano masajeas tu cara. Repite 10 veces con una presión firme y constante. Tómate unos segundos para sentir la energía en tu rostro y levántate despacio y tranquilamente
  • Ya en el cuarto de baño, intenta lavarte la cara primero con agua caliente y luego con agua fría. El mejor tónico para empezar el día…

Y recuerda: un buen despertar es el mejor comienzo para tener un buen día. Y para eso hay que dormir, descansar y levantarse bien.

Si algo falla, examínalo y ponle remedio, y si aún así notas que no descansas bien, que no consigues relajarte y levantarte renovado/a … tal vez deberías probar una buena sesión de Reflexología que te ayude a estar más relajado y a recuperar el ritmo natural que tu organismo ha olvidado por alguna razón, la que sea… todo es posible, si tú quieres. Recuerda que la tendencia natural de todos nosotros es buscar la mejor armonía posible para vivir con salud, y ARMONEI está dispuesto a ayudarte a encontrar “eso” que has perdido por el camino de la vida.

Duerme bien, levántate bien… y vivirás mejor.

Gracias por leerme y hasta la próxima.

 

 

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